¿Quién no conoce esos silencios prolongados de más de un minuto de silencio absoluto? Sí, sí, y te acercas con cierta esperanza de querer creer que sigues siendo un novato, que estarán jugando con el juguete que les dejaste, pero…………….. ¡¡¡NO!!!, y ahí está tu enana con un pintalabios rojo pasión permanente que te ha costado encima una pasta, haciéndote sus personalizadas figuras de Altamira o tu enano en plan creativo con esa pared pintada hace menos de un mes convirtiéndola en el parque de atracciones con más montañas rusas de colores de todo el mundo. 

Siiiii, claro que sabemos cómo les favorece para su desarrollo creativo y sensitivo, pero en ese momento ¡¡nos los comíamos con patatas, a ellos y a sus “encantadoras” sorpresas!!

Luego se nos olvida, después de mucho tiempo, bueno, hasta la siguiente. Y es que para ellos es su forma fácil y sencilla de expresar sus emociones. Pintar les proporciona tranquilidad, les calma, favorece su capacidad de concentración. ¡Claaaaaaaro!, pensamos, pero mejor en un papel o sitio habilitado, para no tirarnos luego el fin de semana limpiando. 

Con nuestras clases de pintura queremos estimular su capacidad creativa, reforzar su autoestima, ayudarles a su percepción del entorno, entender su estado anímico a través de sus dibujos. ¡Tienes que apuntarlos!