Seguro que en más de una ocasión te has sentido alguna vez atraído por un color, o tu estado anímico ha cambiado de forma brusca al ver esa mezcla de colores que te ha hecho respirar profundo y sentir aquello que te provocaba esa composición de colores. ¿Y por qué no probar?

Aun recuerdo mi primer churro de cuadro que pinté y que por querer aprovechar el lienzo lo metí bajo el grifo y lo lavé con Fairy. Así que tras mi intento fallido por ser una artista desde el primer día, opté por buscar unas clases que me hicieran “crecer”, y aquí estamos hoy después de unos cuantos años, con ganas de seguir creciendo creando.

¡Te esperamos en Abril!